Cuando descubrí lo que significaba “Indetectable igual a Intransmisible”, sentí que me habían quitado una tonelada de encima. No solo estaba controlando el virus en mi cuerpo, sino que también estaba protegiendo a otros de una manera que nunca creí posible. Este concepto no es una opinión, es una revolución científica y emocional que todos deben conocer.
La fórmula es simple: una persona que vive con VIH y que, gracias al tratamiento antirretroviral, alcanza y mantiene una carga viral indetectable, no transmite el virus a sus parejas sexuales. Repitámoslo: el riesgo es cero. No es bajo, no es improbable. Es cero. Esta verdad, respaldada por estudios masivos como PARTNER 1 y 2, es el arma más poderosa que tenemos contra el estigma.
"Saber que no era un peligro, que no tenía que vivir con culpa, me dio una libertad que no sabía que necesitaba. Y también me hizo querer contarle al mundo que esa verdad existe."
Para muchos, el miedo a transmitir el virus es una de las cargas más pesadas del diagnóstico. Afecta la forma en que amamos, deseamos y nos conectamos. I=I (o U=U en inglés) nos devuelve la capacidad de tener una vida sexual y afectiva plena, sin miedo. Nos permite construir relaciones basadas en la confianza y la honestidad, no en el temor. Es la prueba de que el tratamiento no solo salva nuestra vida, sino que también protege la de las personas que amamos.